A sus 80 años, Enrique Argotti volvió a nacer

A sus 80 años, Enrique Argotti volvió  a nacer


Por cosas del destino Enrique Argotti se convirtió en habitante de calle, pero nunca olvidó que compartió tablas en grandes escenarios con Alejandra Borrero, Enrique Buenaventura, Luis Eduardo Arango y otros pesos pesados del teatro en Colombia en obras como Fabricante de Muñecos, Taxi y Los Caballeros las Prefieren Rubias.

Y aunque a sus 80 años ya perdió la visión de su ojo izquierdo, sus rodillas ya poco aguantan y su espalda le recuerda que cada centímetro del cuerpo puede doler, sigue siendo feliz y en la actualidad se le midió de nuevo a la actuación, interpretando la obra ´Entre Sueños y Pesadillas´ que cuenta seis historias de vida de un grupo de 19 talentosas personas que hacen parte del programa de Habitante de Calle de la Alcaldía de Cali.

No se queja. Ni siquiera después de pasar más de seis horas tras bambalinas, ensayando una vez más sus escenas en la obra.

“Hace como 20 años estuve trabajando con ellos y llegué a ganar hasta 5 millones de pesos en una temporada. Eso es mucho dinero -admite- Logré recorrer varias ciudades  del país y otros continentes, gracias al teatro. Volví a Cali pero comenzó un período muy difícil. Uno, en que por cosas del destino y la vida, llegué a ser habitante de calle. Duré muchos días aguantando hambre y padeciendo todas las situaciones de esta condición”.

De repente, Argotti se topó con el Sistema de Atención Integral al Habitante de Calle de la Alcaldía de Cali y con la Fundación Samaritanos de la Calle, donde recibió atención y refugio. Y desde entonces se sueña con las tablas, hasta de la cama.

El estreno de la obra lo tiene con pánico escénico, aunque lleva practicando sus líneas por más de un año. Y es que para Enrique, volver a las tablas es tan emocionante como retador.

“Hace muchos años compartí escenario aquí, al ladito, en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura con grandes profesionales. Para mí ese recinto es sagrado y tiene un especial significado en mi corazón”, comenta mientras admite que cuando camina por el centro de la ciudad, trata de no pasar cerca a sus instalaciones; pues según él; le genera demasiados sentimientos.

Hoy es un día muy especial. Enrique no solo vuelve a las tablas, sino que también está de cumpleaños; 80 abriles para ser más exactos. Por eso, como sorpresa y acompañados de una trabajadora psicosocial, lo llevaron al Teatro Municipal.

Agarradito del brazo, sus piernas temblaban mientras ingresaba al sagrado recinto, como contando uno a uno sus pasos. Se detenía, miraba a un lado y al otro, tocaba los butacos, se sentaba por segundos y luego volvía a caminar. Sostuvo la cabeza ante la belleza del teatro y subió las escaleras hacia la tarima. Su voz se quebró y admitió que no hubiera querido llorar, pero que su corazón estaba palpitando tan rápido que no entendía muy bien si todo era ficción o realidad.

Hizo una venia. Abrió sus brazos y luego juntó sus manos para elevar una plegaria al cielo: “Dios, gracias por este regalo tan hermoso… hoy, a mis 80 años, Enrique Argotti, vuelve a nacer”. Fueron sus palabras, mientras continuaba contemplando el lugar.

De vuelta al teatrino lo esperaba una pequeña torta que todos sus colegas decidieron regalarle. De repente se escuchó el vozarrón de una de sus compañeras de set que comenzó a entonar la típica canción: “¡Que Dios te bendiga y que cumplas muchos años… hoy que estás cumpliendo años, que dios te regale vida!”.

Los aplausos rabiaron y entre abrazos y muchas sonrisas, Enrique Argotti atinó a decir mientras miraba a cada uno de ellos: “Solo puedo darles las gracias y decirles que después de tanto tiempo y tantas experiencias, hoy he tenido el mejor de los cumpleaños. Esto es como estar en Cartagena y ganarme un India Catalina…. Hoy, volví a nacer”.

Juliana Rosero Berrío.


Número de visitas a esta página 436
Fecha de publicación 06/12/2022
Última modificación 06/12/2022
Entorno de pruebas

Versión 7.0.1

Powered by Nexura