La Habuescuela: una experiencia que conjuga los saberes ancestrales y el amor por la naturaleza

La Habuescuela: una experiencia que conjuga los saberes ancestrales y el amor por la  naturaleza


  • Los integrantes de la comunidad escolar trabajaron en equipo para sacar adelante más de 20 cultivos de la sede escolar adscrita a la Institución Educativa Oficial Isaías Gamboa.
     
  • Más de 12 tipos de aves visitan los cinco jardines que embellecen la sede educativa Alejandro Cabal Pombo.

 

Santiago de Cali, 23 de agosto de 2024

La comunidad escolar de la sede educativa Alejandro Cabal Pombo, ubicada en la comuna 1 de Cali, creó desde hace más de cinco años el proyecto La Habuescuela, concepto que reúne las palabras: abuelos, escuela y habichuelas.

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Gosferlino Benítez y Gloria Esperanza Nieto, docentes de primaria y amantes de la naturaleza lideraron esta iniciativa ambiental que tiene como lema Una semilla en la huerta, una cosecha en el corazón, en la que participan los más de 200 estudiantes de la sede educativa provenientes de diversas zonas como Montebello, Normandía, Campoalegre, Bellavista, Las Palmas y Alto Aguacatal además de abuelas, abuelos, padres de familia y otros docentes que paulatinamente se han ido vinculando al proyecto.

Mireya Anacona es una de las abuelas que, gracias a su conocimiento en agricultura, apoyó la recuperación de los espacios verdes que actualmente congregan plantas, flores, frutas y aves. “Yo llegué cuando tenía 12 años a vivir a Cali y acá en Alto Aguacatal no había escuelita. Esta sede la hicieron hace como 45 años y acá estudiaron orgullosamente mis siete hijos. Ahora, la mayor tiene 41 años y el menor 13”, señala la mujer oriunda de La Sierra, Cauca.

Asimismo, Nicolás Iván Ladino recuerda su participación en el fortalecimiento de las huertas escolares a partir del momento en que sus dos nietos, de siete y 10 años respectivamente, iniciaron sus estudios en la sede Cabal Pombo. “Yo primero fui de la Asociación de Padres de Familia, luego mis hijos estudiaron acá y ahora mis nietos. Yo hago parte del grupo gestor y ayudo a regar matas, acomodar la tierra, podo los palos, vengo incluso algunos sábados, domingos y festivos a estar pendiente de los cultivos”.

Actualmente, la sede cuenta con cinco huertas, cada una bautizada con un nombre: Jardín de los Totumos, donde yacen las plantaciones más antiguas de café que colinda con el Jardín de los Unicornios, espacio donde habitan las plantas florales, verbenas que cautivan colibríes, además de un mariposario al aire libre. El Jardín de las Palmeras es un lugar para descansar y tertuliar aledaño al Jardín Fantasía de Colores que reúne a niñas y niños a escribir, recitar poemas e inspirarse. Finalmente, en el Jardín de las Chiquillladas, los árboles se conjugan con los juegos infantiles, lugar que disfrutan los más pequeños.

La Habuescuela fue creada por un grupo de estudiantes, maestros y abuelos que quisieron participar y regalarnos sus conocimientos ancestrales y hacer de la escuela un espacio saludable, amigable, y sobre todo, generar un contacto directo con la naturaleza. Antes no teníamos espacios verdes, no había forma de tener una planta. Fue una lucha titánica, fueron muchas horas recogiendo, limpiando, y sacando más de tres volquetadas de escombros”, recuerda Gosferlino, profesor del grado cuarto y biólogo de profesión, quien a sus 22 años llegó desde su tierra natal Santa Bárbara, Antioquia.

Fue así como la habichuela fue el primer cultivo que realizó la comunidad escolar y atrajo la atención  de los estudiantes, lo que ha impactado positivamente la convivencia escolar. “Estos proyectos consolidan la sensibilidad y es lo que necesitamos para que nuestra Colombia cambie, empezar a amarnos, respetarnos nuestras ideas, nuestras diferencias y entender el papel de la escuela como territorio de paz, verde, de vida”, asegura El Gosfer, como le dicen cariñosamente al docente.

Lechuga, pepino, cilantro, cimarrón, tomate cherry, banano, naranja, totumo, guineo, plátano, guanábana, carambolo, mango, guayaba, limón, café, maracuyá, aguacate, mandarina y cacao son algunas de las siembras que han salido adelante gracias al trabajo conjunto y la pasión de los abuelos, docentes, directivos docentes, administrativos y sus familias, quienes son visitados diariamente por las guacharacas, los azulejos, carpinteros, canarios, mirlas, torcazas y turpiales.

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Silvia C. Ortiz Burgos
Comunicaciones Secretaría de Educación de Cali


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Fecha de publicación 23/08/2024
Última modificación 23/08/2024
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